sábado, 1 de mayo de 2021

las lágrimas de mi niñez 

absorbidas por mis poros

y alojadas 

en algún recóndito lugar 

de mi ser

hoy vuelven a brotar


mi cuerpo transpira

sufrires pretéritos

que emanan 

amargas fragancias

hermanas de la rigidez


mi mente suspira de nuevo

balanceándose fútilmente 

de aquí para allá

absorta ante la idea

de la irremediabilidad de la herida


mi espíritu 

expectante 

esperante

vocifera un silencio 

que ya no puedo obviar


otro día más en Australia

vos aparcado en el rincón más épico del parque nacional la cueva es chica pero el corazón es grande. las kookaburras aun no ríen los wallabi...