martes, 22 de febrero de 2022

somos hablados y no hay por donde escurrirse

Soy una mitocondria
en un paisaje oxidado
anaeróbico
distópico
encaminada sigsagueante
hacía el resquebrajar del verbo
el cesar del formato
el derrumbe de los castillos 

más mucho no debo prometer 
de seguro la palabra me enterrará 
poco a poco 
hasta abrazar los cristales
los diamantes
el magma
y así tener la bendición 
de arder
y con las llamas 
ascender
en otros dibujos 
y coloraciones

otro día más en Australia

vos aparcado en el rincón más épico del parque nacional la cueva es chica pero el corazón es grande. las kookaburras aun no ríen los wallabi...