A Immanuel Kant
El reinado de los fines
Aquella lanza que el filósofo lanzó hacia el cielo
De la que todavía ansiamos su llegada
“No tomaras al prójimo como medio para tus intereses”
¡Qué declaración tan brillante!
Pero nunca la luz penetra todos los rincones
Y como decía
Heidegger,
Vivimos en un mundo cuya estructura es ser una totalidad de útiles
Las cosas se nos presentan originariamente como bienes para
ser usados
Y La humanidad, en su afán materialista, extendió esta idea
hacia sus pares
Cosificó lo
incosificable
El auge de las máquinas sembró la idea de que también un ser
animado puede ser un artilugio
Y así, por mucho tiempo, el ego continuó contemplando su propio
ombligo
Alzando la cabeza solamente cuando una roca se interponía en
su camino
Y así la otredad fue embaucada
Se la borró del diccionario 1984 veces
Y Supervivimos al más
apto
Desde niños que aprendimos a ganar
Nos vanagloriamos con nuestras victorias
Y nos pudrimos en lágrimas con las derrotas
Esas experiencias levaron un ancla en lo profundo de
nuestra psique
Y años después salimos al mundo y quisimos rugir
Pero nos salió un maullido
Pero no importó, lo importante es aparentar, hacer ver, proyectar
Subirse a la topadora y destruir árboles
Sentimientos, proyectos, sueños
Y que lleguen las elecciones y votar al reinado de los
medios
Y al de los medios de
comunicación
Al de esa araña que con su clarinete teje las redes de la
farsa, la mentira y el espectáculo
En donde los seres van cayendo inocentemente
Y se convierten en arañas, que tejen para que otros se
conviertan en arañas
Y así sucesivamente
Y otra vez la otredad desangrada,
lastimada, lesionada
La habladuría se vuelve moneda corriente
Estampa su armazón contra la realidad
Y el mundo se masoquea
a sí mismo
Se trata de correr el velo, como dijo Parménides hace dos mil y pico de años
Despertar; mejor dicho, renacer
Deconstruir una a una nuestras creencias, nuestras prácticas
Poner la lupa y dictaminarlo todo
Ser el juez de la propia corte
Ampliar la mirada
Actar como el halcón, que todo lo ve desde muy arriba y cuando detecta su presa, sale disparado hacia ella y la
captura instantáneamente
Para alimentar a sus crías
Para alimentar a sus crías
Que lo esperan en el reinado de los fines
Donde todo es para el
otro
Donde no hay manipulación, engaño, mentira
Donde bogamos por el bienestar del prójimo
Donde verdaderamente somos