Me vierto todo entero sobre el texto,
ya no hay nada que preocupar,
las tormentas claudican y los ciclones se consumen,
me sumerjo en un eléctrico arroyo que me transporta de provincia,
escapo de la capital,
de mi centro,
de mi bruta subjetividad vanidosa.
Escalo montañas y exploro nuevos pueblos,
abundan perspectivas que no me concuerdan,
aún así me hermano con la diferencia,
trastoco mi centro de gravedad.
Me eyecto hacia el todo,
donde abunda la diversidad
y la unidad.